El Consello Evanxélico Galego -CEG (1) -, la Alianza Evangélica Española -AEE (2) – y la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España -FEREDE  (3) – hacemos público conjuntamente el presente Comunicado ante la información periodística aparecida a finales del pasado mes de diciembre –principalmente en el diario  El Mundo (26 y 27 de diciembre de 2007)- referente a Marcos Zapata (pastor evangélico y educador nacido y residente en Galicia) sobre una conferencia que impartió en Zaragoza titulada “Cómo criar hijos heterosexuales” que ha sido interpretada y tildada como ofensiva y homófoba.

1.- Los evangélicos o protestantes españoles nos hemos distinguido siempre por la defensa de la tolerancia y de la libertad de conciencia de todos los ciudadanos por igual, habiendo nosotros mismos sufrido  la intolerancia y el rechazo social durante siglos. Ello nos hace comprender bien los sentimientos de otros colectivos también perseguidos y rechazados como es el caso del colectivo homosexual.

2.- Estamos a favor de la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley. Ningún ciudadano debería ser discriminado por sus preferencias, opciones u opiniones, siempre que discurran dentro de un marco legal de libertades y respeto. Por ello estamos también a favor de que ni los homosexuales, ni los heterosexuales tengan ventajas o inconvenientes por el hecho  de serlo. También estamos a favor de que todos los ciudadanos puedan expresar libremente sus opiniones sin ser perseguidos por ello.

3.- Es  un derecho fundamental el de regirse por las propias convicciones, por ello es consustancial la libertad para elegir cambiar o no cambiar de opinión, de opción de vida, de preferencias, etc. Por ello, los ciudadanos no deben  ser perseguidos por el hecho de cambiar o intentar cambiar sus preferencias sexuales  (nadie  debe impedir la libre decisión  de optar por la homosexualidad, la heterosexualidad, ni por intentar revertir un cambio de opción previo),  ni por el hecho  de promover estos cambios de opción o actitud.

4.- Nos consta de forma fehaciente que Marcos Zapata defiende esta visión de la vida, y que la reproducción de frases e ideas entresacadas de su conferencia en Zaragoza  no se corresponden con su pensamiento y, como él afirma, con lo que realmente dijo y quiso decir.

5.- Entendemos además que, en su caso, lo que está en juego es el derecho a la libertad de opinión y expresión. Esta libertad de expresión implica poder  informar a los ciudadanos de que existen  opciones de vida diferentes, de que sólo a partir de esta información uno puede  tomar decisiones libres y basadas en el conocimiento. Nos preocuparía seriamente una sociedad que estuviera basada en el pensamiento único y que castigara la disidencia. Sería una deriva antidemocrática que no le conviene a nuestro país. Nos conviene a todos recordar la célebre  frase de Voltaire: “no estoy en absoluto de acuerdo con lo que dices, pero daría mi vida por defender tu derecho a decirlo”.

6.- Finalmente, entendemos la sensibilidad del colectivo homosexual a causa de los prejuicios que debe enfrentar en la sociedad en general. Pero en el caso de Marcos  Zapata y de quienes nos identificamos con él, sólo hay respeto a la libre opción de todas las personas, incluidas aquellas cuya orientación sea homosexual. Y dentro de estas,  también para  aquellas que libremente quieran intentar cambiar esta opción.

Esperamos y deseamos que en el futuro logremos entre todos encontrar vías de encuentro, y no buscar puntos de conflicto, de forma  que podamos desde la pluralidad y el encuentro de diferentes puntos de vista –aunque sean opuestos en ocasiones- construir una España de convivencia donde  predominen la esperanza, la paz y el amor, principios en los que los creyentes y no creyentes coincidimos.

Mariano Blázquez Jaume Llenas David Rego
Secretario ejecutivo de FEREDE

 

Secretario gral. de la AEE

 

Secretario gral. del CEG

 

 

 

————————-

(1) El CEG es la entidad representante legal de los evangélicos ante  el Gobierno de Galicia. Es uno de los Consejos Evangélicos españoles de mayor  antigüedad. Firmó un Convenio-Marco de colaboración con la Xunta de Galicia el 19 abril de 2.000

(2) La AEE  es la entidad ecuménica entre evangélicos más antigua de España (130 años de existencia), y cofundadora de la FEREDE. La AEE es miembro de las Alianzas Evangélicas Europea (con representación en el Parlamento de la UE, en Bruselas) y Mundial (con unos  400 millones de miembros).

(3) La FEREDE es la representante legal ante  el Estado español del conjunto de la confesión evangélica o protestante española –reconocida como de “notorio arraigo”-. La FEREDE y el Estado español firmaron en 1992 los Acuerdos FEREDE-Estado, a la vez que las federaciones representantes de las confesiones judía e islámica firmaban acuerdos similares.

Ante  la publicación, por  parte  de  la Editora Regional Extremeña, de  dos libros  que  contenían fotos  con  imágenes “pornográficas” de Jesucristo y otras  figuras del cristianismo queremos expresar como  Alianza Evangélica Española lo siguiente:

1.-  La mezcla de “porno duro” con el hecho religiosos cristiano supone una ofensa  grave  y una  agresión moral  al  cristianismo en  general. Hiere de forma profunda los sentimientos más íntimos y personales de muchos españoles.

El protestantismo no tiene iconos ni símbolos religiosos que adore o venere, pero si entendemos que las fotos mencionadas suponen una intolerable falta de respeto por su carácter insultante hacia los cristianos. Es una bofetada que recibimos sin responder con odio (poniendo la otra mejilla, si nos lo permiten), pero a la vez respondiendo con el dolor y la indignación que supone el ser tratados como a ciudadanos de segunda o tercera categoría.

Y lo decimos porque otros colectivos españoles no sufren esta falta de respeto. No nos imaginamos -por ejemplo- una exposición subvencionada con dinero público que  ataque a  colectivos como el  islámico, el  gay,  o  el  socialista (¿imágenes pornográficas de Pablo Iglesias, o Mª Dolores Ibarruri?). ¿No es una forma de discriminación flagrante el que se responda con suma energía ante actos ofensivos contra ciertos colectivos y, en cambio, no se actúe igual cuando el afectado es el colectivo cristiano?

2.-  Agradecemos las  disculpas de  Juan  Carlos Rodríguez Ibarra,  que  además reconoce que fue un error. Pero aunque creemos que este paso formal es necesario y positivo consideramos que debería ir seguido de medidas políticas con la persona del consejero de Cultura y Patrimonio de la Junta  de Extrenadura, Francisco Muñoz Ramírez, que además de  subvencionar con  dinero público el catálogo de las fotos de la exposición escribe el prólogo del mismo.

Si este es el concepto de cultura del consejero, creemos que en nada beneficia a la convivencia y que por lo tanto merece la condena no sólo moral, sino también política por sus actos.

3.- Por último, no podemos dejar  de condenar una segunda inmoralidad, y es la denuncia del  Partido Popular, realizada en un momento preelectoral en

2007 cuando la exposición se produjo en 2003.

Por una parte, si los hechos mencionados le parecen condenables, deberían haber actuado entonces. Por otra, el hacerlo en un momento cercano a las elecciones autonómicas y municipales es una actuación con claros ribetes de uso político del sentimiento religioso.

Esta  actuación supone, a  nuestro juicio, una  falsa moral  y  una  manipulación interesada de los hechos.

4.- Finalmente, reivindicamos, como ya hemos hecho públicamente en el pasado, la creación de la figura de un Defensor de la laicidad y la libertad de conciencia que defienda todas las creencias y formas de creer y no creer, de manera que actúe cuando existan situaciones que vulneren y agredan tanto la aconfesionalidad de la actuación pública como la ofensa al sentimiento religioso.

 

Alianza Evangélica Española

Ante  las  declaraciones de  Marion  Gorden  “Pat”  Robertson el  pasado 22  de agosto en su programa televisivo “Club 700” – transmitido por la cadena CBN (canal cristiano que en EEUU alcanza el millón de seguidores) – sugiriendo que el gobierno del presidente George W. Bush debería `deshacerse´ del mandatario venezolano queremos declarar públicamente nuestro rechazo total, uniéndonos a todas las grandes instituciones evangélicas internacionales, con las siguientes consideraciones:

1.- Desde el punto de vista legal y político, estas declaraciones alientan el terrorismo   internacional   de    Estado   y    son     contrarias   a    las convicciones democráticas, que  siempre han  sido defendidas por el protestantismo.

2.- El señor Robertson representa una  minoría radical evangélica que, aunque  con   gran  influencia  en   la  actual  administración norteamericana,  no   representa  en   modo  alguno  a   la   inmensa mayoría de los  evangélicos o protestantes de todo el mundo, que defendemos y trabajamos en pro de la justicia y el amor al prójimo.

3.- Por ello nos  sorprende y nos  indigna que  utilizando la  plataforma de la fe cristiana se induzcan actuaciones basadas en principios contrarios a  los   que   enseñó Jesús en  los   Evangelios. Las   iglesias evangélicas son  promotoras de la paz  con  justicia, del  amor a todos y del  servicio desinteresado. La predicación del Evangelio busca el acercamiento de los pueblos y el afirmar el derecho a la vida. Declaraciones como las del señor Robertson no pueden ser caracterizadas como evangélicas, ni encontrar respaldo en el Evangelio.

Finalizamos con  las  declaraciones de quien verdaderamente nos representa: “Amad a  vuestros enemigos, y orad por ellos, para que seáis hijos de vuestro Padre que  está en el cielo” (Jesús, en Mateo 4:44-45).

 

Alianza Evangélica Española

La Alianza Evangélica Española, como entidad que aglutina la sensibilidad de muchos evangélicos españoles, quiere manifestar su pesar con ocasión del fallecimiento del papa Juan Pablo II. También más allá del aspecto personal reconocemos la importancia global social y política que ha tenido su papado en el  final  de  un  siglo  y  el  inicio  de  otro;  y  como  es  lógico  con  una  especial influencia en el Vaticano, hasta el punto de que su pontificado es un paradigma de lo que la Iglesia Católico-Romana es en el día de hoy.

Es evidente que por un lado Juan Pablo II ha sabido conectar con un sector de la sociedad, que ha visto en él a un hombre cercano en lo personal, y a un defensor de unos criterios morales claros en medio de un momento de confusión en el terreno  de  la  ética.  Sociológicamente  la  Iglesia  Católica  se  ha  convertido, durante el tiempo de su ejercicio ministerial, en el aglutinante de corrientes distintas que se expresan en su seno.

Pero por otra parte entendemos que un papa tan conservador como Juan Pablo II, ha producido un distanciamiento, desconocido en cualquier otra época de la historia, entre las convicciones expresadas por un pontífice y las creencias de aquellos que componen la iglesia católica en su conjunto. A pesar de la aparente apertura al diálogo interreligioso, Juan Pablo II ha sido un papa que se ha reafirmado  en  las  creencias más  exclusivas y monopolizadoras de la  Iglesia Católico – Romana expresadas y reafirmadas en gran parte en el concilio de Trento, sin moverse un milímetro de ellas. Juan Pablo II, que tenía como lema personal “Totus tuus” (Sólo tuyo) dirigido a María, es un papa que no ha estado cercano al espíritu del Evangelio y de los protestantes o evangélicos. Respetando su persona y su celo, Juan Pablo II ha sido un papa no sólo muy Católico, sino a la vez muy Romano.

Reafirmándonos en un documento redactado por la Comisión de Teología de la Alianza Evangélica Mundial, aprobado por la VIII Asamblea celebrada en Singapur en 1886, mientras que reconocemos que hay áreas de posible coincidencia entre el Catolicismo Romano y los evangélicos o protestantes, también afirmamos nuestro llamamiento a ser alternativa a la corriente que representa el catolicismo actual, que en términos de fe es una iglesia que mezcla principios cristianos con otros que no lo son; y en su estructura y actuaciones una institución más cercana a un Estado multinacional que al concepto bíblico de iglesia.

Por último afirmamos una vez más –en la línea de la Reforma protestante- nuestro compromiso con el depósito de la fe contenido como máxima autoridad en la Biblia, que es en términos teológicos un “sí” a Jesucristo, en el poder del Espíritu Santo y para la gloria de Dios el Padre. Creemos que Jesús es la verdadera base de la auténtica Iglesia cristiana y su única cabeza, papel que nada ni nadie puede ni debe usurparle.

Alianza Evangélica Española 

Legalización de la homosexualidad

Entendemos la necesidad de asegurar el derecho a una igualdad jurídica de todos los ciudadanos, y en este sentido abogamos por una equiparación de los derechos civiles de todas las personas, al margen de su orientación sexual.

Sin embargo, queremos matizar que:

El matrimonio heterosexual y la pareja homosexual son hechos y conceptos claramente diferentes. En este sentido no creemos que exista un derecho civil al matrimonio homosexual, siendo el matrimonio una institución esencialmente heterosexual.

Dicho esto, no obstante reconocemos el derechos del Estado a legislar sobre la materia con la enorme responsabilidad que para bien o para mal esto conlleva; siendo también importante enfatizar que la legalidad no significa legitimidad moral , y en este sentido entendemos y manifestamos que la ética cristiana concibe la sexualidad humana dentro del ámbito de la relación matrimonial heterosexual. Cualquier sexualidad que quede fuera de esta esfera entendemos que es contraria a la ética cristiana y al diseño de Dios como creador de esa sexualidad. Partiendo de esa base, la ética cristiana no condena las tendencias, sino que condena la pràctica fuera del ámbito matrimonial heterosexual.

En cuanto a la cuestión de la legalización de la adopción de niños por parte de las parejas homosexuales, aunque el hecho en sí existe de facto en una minoría y alegalidad,  sí  sería  potenciarlo  el  admitirlo  legalmente.  Esta  legalización creemos que se ha hecho precipitadamente, sin tener en cuenta los derechos y posibles perjucios para el niño (cuyos derechos están por encima de los de las personas que forman  la  pareja  homosexual); ya que se ha procedido sin  la reflexión,  el  consenso  y  un  estudio objetivo  adecuados. Entendemos que  es cuanto menos inseguro, afirmar que esta adopción no tendrà efectos sobre los menores adoptados.

Por último, nos preocupa que el ejercicio de una opción de vida desde la orientación homosexual se confunda cada vez más con un derecho humano fundamental. Cualquier estilo de vida (social, político, religioso) puede ser criticado  y  cuestionado  desde  el  respeto.  Es  una  parte  fundamental  de  la libertad de conciencia (éste sí es un derecho fundamental) y los valores democráticos.

Por  todo  lo  cual  desde  la  ética  cristiana  nos  manifestamos  contrarios  a  la equiparación del matrimonio y la pareja homosexual, y desde la  ética y los derechos del niño radicalmente opuestos a la adopción de menores por parte de parejas homosexuales.

 

Alianza Evangélica Española 

Creemos en un Dios que se define así mismo como el defensor de toda criatura humana y especialmente de los débiles (1). En este sentido, la defensa de aquellas personas que han tenido que emigrar de sus países -ya sea por causas económicas, políticas, religiosas o sociales- es tarea de todos aquellos que nos proclamamos seguidores de Jesucristo y un deber para cualquier sociedad justa. Una de las mejores formas de medir el nivel de progreso humano de una sociedad es observar cómo ésta trata a los más desprotegidos.

La xenofobia se fundamenta sobre el temor al extranjero. Todo lo que es extraño puede producir temor, y el temor acaba manifestándose en agresividad. Es por ello esencial hacer un llamamiento al comportamiento reflexivo, a racionalizar nuestros miedos, a contrastar los datos sin tergiversarlos a favor de posturas oportunistas o populistas, que inducen a posiciones hostiles hacia los inmigrantes.

Por todo ello hacemos un llamamiento a la clase política de nuestro país a no utilizar públicamente la inmigración como fuente de incremento de sus expectativas políticas. Pedimos una renuncia expresa a distorsionar los datos con estadísticas parciales, que mostrando una parte de la realidad ocultan la otra deliberadamente.

Las posturas  frente a la inmigración deben traducirse en textos legales que deben ir en la dirección de equiparar los derechos y deberes de los inmigrantes con los de los nacionales. Es así porque los derechos y deberes de las personas no dependen de la nacionalidad o del lugar de nacimiento, sino que les pertenecen por su propia cualidad de seres humanos. La Biblia expresa (2) que “el extranjero que resida entre vosotros será como un nacido entre vosotros”.

Propugnamos que se garantice expresamente el derecho de asilo a todos aquellos cuya vida o derechos fundamentales corren serio peligro en su país de procedencia.

Queremos estimular a la sociedad en general y a la Iglesia Evangélica en particular a convertirse aún más en comunidades de acogida. Por su naturaleza y vocación, las iglesias evangélicas están llamadas a ser lugar de cobijo para los más débiles, entre ellos el extranjero, tal y como vienen desarrollando hasta el presente.

Consideramos necesario un cambio en la cultura de nuestra sociedad para ver a la inmigración no sólo como fuente de problemas sino también de riqueza, tanto en lo económico, como en lo social.  Denunciamos la explotación de la mano de obra ilegal y barata de la que son objeto los inmigrantes, lo cual constituye una nueva forma de esclavitud. Es importante encontrar el léxico correcto para referirnos a los inmigrantes, ya que un determinado vocabulario (“personas ilegales”, “sin papeles”, etc.) presupone a menudo la expresión de un prejuicio que predispone negativamente.

Reconocemos como muy valiosa la aportación espiritual que las personas extranjeras han tenido – y siguen teniendo – sobre el conjunto de la sociedad española y en especial en las iglesias evangélicas.

Entendemos la necesidad de los estados de regular los flujos migratorios y la política de fronteras.  Reconocemos  que  se  debe  evitar  que  los  flujos  de  entrada  superen  la capacidad de recepción de la sociedad de acogida; ya que si no podría llegarse a la situación en la que la sociedad receptora no pudiera garantizar los derechos ni de los nacionales, ni de los recién llegados.

Consideramos importante que los inmigrantes asuman la necesidad de integrarse socialmente en el país de acogida y así evitar la formación de guettos culturales, sin que ello suponga un menoscabo para su identidad. Una verdadera sociedad de acogida será aquella que facilite al máximo este proceso de integración.

  1. Salmo 68:5
  2. Levítico 19:34

Alianza Evangélica Española

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies