Desde hace varios meses el magnate del juego, Sheldon Adelson, baraja la posibilidad de instalar un complejo centrado en el juego en algún lugar de España, decisión que finalmente ha tomado y se ha localizado en la Comunidad de Madrid.

Ante este proyecto queremos expresar nuestra más profunda preocupación.

1- La instalación de un complejo centrado en el juego basándose en el número de puestos de trabajo que creará y en el dinero que moverá es una visión a corto plazo, que generará más consecuencias negativas que los beneficios que traerá.

Necesitamos una sociedad y como consecuencia unos gobernantes que miren en el beneficio global, a medio y largo plazo más que en el dinero para hoy que trae graves consecuencias en todos los ámbitos para nuestro país.

Ya se ha demostrado en crisis anteriores que las soluciones a corto plazo traen problemas a largo plazo. En los años 60, la crisis de la vivienda llevó a una construcción exenta de planes urbanísticos y de previsión de servicios para la población, que aún estamos pagando en grandes sectores de nuestras ciudades. Estos sectores de crecimiento de aquellos años son los actuales barrios donde se concentra la droga, la delincuencia y toda clase de precariedades. Si ahora permitimos el destrozo y la densificación de otras zonas de nuestro país, para tratar de dar una respuesta a corto plazo, crearemos problemas que vamos a lamentar durante muchos y muchos años.

2- Antes de aceptar los ingresos de este tipo de negocio (pocos para la mayoría de nosotros, ya que vienen con la pretensión de ser un paraíso fiscal para sus beneficios por un mínimo de 10 años) hay que considerar los costos.

No podemos ignorar que en estos negocios hay un gasto en seguridad pública, pues hay que aumentar el número de los agentes destinados a la vigilancia del entorno, tenemos gastos en términos de salud pública, gastos en términos de familias afectadas por la ludopatía, alcoholismo, drogas.

Realmente los únicos que sacan verdaderos ingresos de este negocio son sus dueños, nosotros nos quedamos con los gastos. Es interesante prestar atención a los estudios que se publican sobre la degradación de los entornos donde estos “parques temáticos del juego” se instalan. Aunque sólo mirásemos la relación entre ingresos y gastos, esta inversión sería muy cuestionable. Con seguridad es pan para hoy, pero hambre para mañana.

3- No es de despreciar el coste ecológico en términos de degradación del entorno del lugar en el que se pretende ubicar. Como mayordomos de la tierra, somos responsables de la mejor utilización del suelo.

4- Uno de los argumentos de más peso en la creación de este tipo de negocios privados es la creación de puestos de trabajo.

De hecho existen “negocios” tremendamente lucrativos en esta sociedad. Los “negocios” que más dinero y “empleo” producen en todo el mundo son la trata de personas, el tráfico y la venta de sustancias estupefacientes y el tráfico de armas. Por ahora, hemos considerado que, aunque producen dinero para unos pocos y “empleo” para otros, no son compatibles con los principios que queremos darnos como sociedad.

Hay líneas rojas que no queremos atravesar, aunque produzcan dinero y “empleo” porque valoramos más ese conjunto de valores, ya que ellos dan vertebración a la sociedad y, a medio y largo plazo, su resultado es mucho mejor.

5- Otro peligro no menor es poner al país de rodillas ante las grandes corporaciones extranjeras.

Si vamos a cambiar leyes o vamos a crear islas de alegalidad, como consecuencia de la presión de las grandes multinacionales, en las que se permitiría hacer excepciones a normas que nos obligan a todos, realmente perdemos soberanía y la traspasamos a las grandes multinacionales.

Uno de los derechos fundamentales es que todos somos iguales ante la ley, seas quien seas estás obligado por la misma ley. No debería ser posible, que por un puñado de dólares y de empleos, subastemos aquellos principios normativos en los que como país creemos.

6- Esta situación pone de manifiesto la necesidad de unos gobernantes que tengan valores sobre los que construir una sociedad.

Las sociedades no se construyen principalmente sobre cimientos económicos, sino sobre un conjunto de valores que produce resultados en todas las áreas, incluyendo el área económica.

La sociedad occidental se ha construido sobre unos valores y sobre unos principios espirituales, que nos han llevado a ser la sociedad de los Derechos Humanos.

Las situaciones de crisis ponen de manifiesto aquello en lo que estamos fundamentados, sale lo mejor y lo peor del ser humano. Necesitamos personas, y por ende gobernantes, con criterios, que sean creíbles y en los que podamos confiar. Cuando estos se dejan guiar, principalmente, por estas soluciones tan a corto plazo, nos damos cuenta de que un pragmatismo sin principios se está levantando y de que la ética, la verdad, y el bien común, están siendo vendidos a bajo precio.

Equipo de Autorización 

 

Ante las medidas anunciadas el pasado 11 de julio por el gobierno español ante el Congreso, en respuesta a la dramática situación de déficit en las cuentas públicas, queremos exponer como Alianza Evangélica Española.

1.- La grave situación de nuestro país es incuestionable: una recesión económica sin visos de inflexión inmediata; una tasa de desempleo que se acerca al 25%; una persistente desconfianza de los inversores; un sistema financiero sometido a la escrutadora revisión externa, por la evidente falsedad en las cifras publicadas por muchas de las entidades; una dependencia agónica de los fondos y medidas europeas… Y a todo eso hay que añadir una deuda pública que ningún inversor está dispuesto a adquirir, si no es a precios imposibles de pagar.

2.- Por todo ello es indiscutible que nuestra clase política –en las diferentes administraciones públicas, en las que casi la totalidad del espectro político tiene finalmente responsabilidad- debe tomar medidas que corrijan una situación insostenible, pues la falta de decisiones tan solo nos conduciría a la quiebra como país.

3.- Pero partiendo de esta situación de necesidad, es preciso que como ciudadanos –y más como cristianos- analicemos el enfoque y objetivo de tales medidas, así como los principios éticos que denotan las actitudes, prioridades y argumentaciones que llevan a tales decisiones.

3a.- En los últimos dos años y medio, la gestión de la crisis ha sido abordada por dos administraciones de distinto signo político, pero en todas las medidas adoptadas se ha reproducido un mismo enfoque: cargar el esfuerzo en la parte más débil y desprotegida de la sociedad.

La rebaja –cuando no la supresión directa- de las ayudas a parados y dependientes. Las sucesivas subidas del IVA, que empobrecen aún más a la población con menos recursos, por la propia naturaleza del impuesto. La progresiva disminución de recursos en la atención sanitaria pública, que ha disparado las listas de espera y disminuido el grado de eficiencia. Las congelaciones y reducciones de pensiones, que añaden vulnerabilidad a cientos de miles de ancianos muchos en situaciones límites o precarias. Las reiteradas mutilaciones salariales y de condiciones laborales a los funcionarios… Y en todas esas medidas han participado – por pasividad o activamente con su refrendo- prácticamente todas las fuerzas políticas casi sin distinción.

3b.- Pero lo auténticamente dramático es el sentimiento, cada vez más arraigado en la población, de estar sufriendo estas medidas por la irresponsabilidad de una casta política que vive alejada y de espaldas al pueblo al que debería servir.

Un país lo que difícilmente puede entender, asumir y sufrir, es la permanente falta de ética en el ejercicio de la función pública por los gobernantes. Porque en su ejercicio del poder vienen abusando constantemente de los fondos públicos a su alcance, con su permanente e irresponsable recurso al endeudamiento, permitiendo que muchas administraciones deban miles de millones de euros por compras y servicios nunca pagados o utilizados. Porque se han instalado en la hipocresía y la falacia, descalificando hoy al contrario para mañana hacer exactamente lo mismo. Y de nuevo en todo esto no queda prácticamente formación política que se libre. El problema está instalado en nuestro propio estilo de vivir y ejercer la democracia.

3c.- Vivimos una cultura de soborno político permanente. Entre las muchas instrucciones de orden social que Dios dio a su pueblo en tiempos de Moisés, encontramos una de tremenda actualidad para nuestro presente como nación: ‘No tomes soborno, porque el soborno ciega la sabiduría y pervierte la justicia(Deuteronomio 16:19). En nuestro país hemos institucionalizado el soborno como forma propia de gobierno y administración de los asuntos públicos.

Porque soborno es la proliferación de cargos de confianza política, multiplicados por miles en todo tipo de administraciones, organismos y empresas públicas. Cargos que suponen miles de millones de euros anuales, pero que nadie siquiera cuestiona. Para nuestros políticos parece más fácil recortar prestaciones y coberturas sociales a los más desprotegidos, antes que  perder todos esos destinos, con los que poder usar el dinero público para sostener a los ingentes cuadros de los partidos políticos.

Soborno es un sistema parlamentario, autonómico y municipal que impide el voto personal en conciencia, obligados todos a la disciplina partidaria bajo la sanción económica y al “no salir en la foto”.

Ese soborno institucional como modelo de ejercer la función pública es el que nos ha llevado a la actual situación, en la que los políticos muestran serias carencias de responsabilidad política y moral frente a la sociedad.. De ese modo pueden usar inmoral e ilegalmente los fondos públicos, con la seguridad de que sus compañeros cubrirán, justificarán y aún premiarán su proceder (el partido que esté libre de este pecado, que tire la primera piedra). Esa carencia ética es la que permite que el consejo de administración de la segunda caja de ahorros firmase unos falsos beneficios, para finalmente descubrir unas pérdidas de unos 25.000 millones (consejo formado por representantes del PP, PSOE, IU,

sindicatos y organizaciones empresariales, todos ellos responsables con sus firmas). España es uno de los países que más políticos tiene por número de habitantes del mundo y esto se ha constituido en la práctica habitual para que los partidos financien y sostengan a sus propios cuadros, convirtiéndose la clase política en una institución en sí misma, que parece tener por principal finalidad el perpetuarse.

Mantener una deplorable disciplina presupuestaria en muchas autonomías y gobiernos locales, mientras esas mismas administraciones recortan prestaciones sociales a la población. Favorecer amnistías fiscales para los defraudadores (repetidas por los dos partidos mayoritarios en sus gobiernos) mientras se penaliza a quienes cumplen la ley. Mantener subvenciones por decenas de miles de millones a actividades privadas, que deberían ser sufragadas por sus seguidores (partidos políticos, sindicatos, Iglesia Católica), mientras se recorta el gasto en educación, investigación, sanidad y lucha contra la pobreza… Nuestro día a día está lleno de evidencias de una pérdida de ética en las prioridades y en la toma de decisiones.

La historia nos cuenta que a finales del Siglo V AC, en tiempos del imperio persa, Nehemías fue nombrado gobernador de Jerusalén para abordar su reconstrucción tras largos años de devastación, ruina y miseria. Su modelo de gestión pública es un reto permanente: ‘Desde el día que me mandó el rey que fuese gobernador… ni yo ni mis hermanos comimos el pan del gobernador. Pero los primeros gobernadores que fueron

antes de mí abrumaron al pueblo tomando de ellos gravosos impuestos, y aun sus criados se enseñoreaban del pueblo. Pero yo no lo hice así, a causa del temor de Dios… porque la servidumbre de este pueblo era grave’.

España necesita profundas y drásticas reformas estructurales, pero sin duda la más necesaria tiene que ver con el modo en que nuestros políticos entienden la función pública. Si no les mueve a recapacitar el temor de Dios, esperemos que al menos lo haga la gravedad de la servidumbre de su pueblo.

Equipo de Autorización

Como resultado de varias reuniones de cargos representativos de la Alianza Evangélica Española y la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España, la Comisión Permanente de FEREDE y la Junta Directiva de la AEE en un espíritu fraternal de colaboración llegan a los siguientes acuerdos:

1.-  Reconocimiento mutuo en el ámbito nacional e internacional

  1. La FEREDE y la AEE se reconocen recíprocamente como entidades hermanas pero de distinta naturaleza, ámbito de trabajo y representatividad. También hay áreas de interés común.
  2. La AEE reconoce a la FEREDE como el único interlocutor oficial ante el Gobierno y, por tanto, como representante del pueblo evangélico federado ante el Estado para negociar y desarrollar los Acuerdos firmados en 1992 u otros posteriores.
  3. La FEREDE reconoce a la AEE como una entidad federada, cofundadora de la Comisión de Defensa Evangélica (predecesora de la propia FEREDE), como uno de los organismos evangélicos interdenominacionales más antiguos de España, y desde su inicio hasta hoy, como una referencia importante -que no la única- en el pensamiento protestante español.
  4. Ambas partes reconocen y valoran la actuación y dimensión internacional de la otra y se comprometen a fomentar un espíritu de colaboración, de unidad y ayuda en la esfera internacional. A estos efectos la FEREDE reconoce que la AEE es la legítima representante ante la Alianza Evangélica Europea y Mundial, como única entidad española miembro de las mismas, y por ello la relación que pueda tener FEREDE con estas entidades tendrá en cuenta esa realidad y actuará sin menoscabo de la misma. Con el mismo criterio actuará la AEE en su relación con FEREDE reconociendo su representatividad nacional e internacional en el Foro Iberoamericano de Diálogo Evangélico y en todos los foros y entidades relacionados, entre otros, con la libertad religiosa, la negociación, desarrollo y seguimiento de acuerdos con los Estados y autoridades.

2.- Valoración y respeto del trabajo de ambas entidades

Cada entidad se compromete a respetar y valorar el trabajo de la otra en un espíritu de colaboración y no de competición. Ello se procurará expresar en gestos públicos que, sin implicar un trato de favor ni menoscabar la autonomía de cada entidad, mejoren la imagen y, en especial, el testimonio ante el pueblo evangélico y la sociedad española.

3.- Diálogo y cooperación.

En este espíritu, cualquiera de las dos entidades considerará de manera especial buscar la

relación, el apoyo y recabar la opinión de la otra en aquellos temas en que se considere necesario o conveniente. Se citan como ejemplo los siguientes:

  1. Se procurará mantener una comunicación fluida entre los máximos representantes de ambas entidades. Un clima de diálogo sincero y permanente es la mejor forma de evitar susceptibilidades y malos entendidos En este sentido se acuerda celebrar reuniones periódicas al máximo nivel (al menos una vez al año) de todos o parte de los cargos integrantes de la Comisión Permanente de FEREDE y de la Junta Directiva de la AEE.
  2. Se buscará la consulta mutua en cuestiones complejas y delicadas en las que la actuación de una de las entidades pueda implicar o afectar a los ministerios que la otra realiza. Se intentará converger en la medida de lo posible buscando la complicidad y respetando la pluralidad de opiniones que ciertos temas pudieran implicar. En último caso, las diferencias de opinión no sólo son legítimas, sino enriquecedoras siempre que se expresen desde el respeto.
  3. La emisión de comunicados conjuntos sería una excelente expresión de colaboración. D. La FEREDE invitará a la AEE a actos oficiales e institucionales al nivel de protocolo similar al de las grandes denominaciones evangélicas salvo que esto no sea posible por alguna razón justificada. Asimismo, la FEREDE será invitada a participar de manera oficial en los actos públicos de la AEE.
  4. Se trabajará para incrementar la información y el diálogo a distintos niveles entre ambas entidades.
  5. FEREDE pondrá este acuerdo en conocimiento de los organismos autónomos de FEREDE y Consejos Evangélicos Autonómicos para que actúen en consecuencia.

4.- Relación y cooperación en los medios de comunicación.

Se procurará que esta misma línea de cooperación y talante de respeto y reconocimiento

mutuo quede reflejado en los medios de comunicación vinculados a ambas entidades. A estos efectos se fijan los siguientes criterios:

  1. Ambas entidades informarán de las actividades relevantes de la otra y valorarán de forma activa y, siempre que se pueda, positivamente su trabajo en público.
  2. Se buscará cuidar al máximo los titulares para que se ajusten al contenido de las noticias que afecten a la otra entidad.
  3. Cuando alguna de las dos entidades vaya a publicar sobre algún tema relacionado con la otra,  se compromete a escuchar la opinión de la otra parte antes de hacerlo público.

5.-  Información sobre proyectos y posible participación en los mismos

Ambas entidades se comprometen a informarse de sus proyectos y no transmitir la idea de competición. En cualquier caso, y ante una situación que plantee alguna duda, se recomienda consultarse mutuamente y buscar en lo posible la participación de la otra en el proyecto que vaya a desarrollarse. Del mismo modo, se buscarán formulas de colaboración y participación en proyectos ya existentes de cada entidad, en especial cuando incida en el terreno de actividades impulsadas por la otra entidad, evitando duplicidad de iniciativas. Son gestos concretos de lo indicado anteriormente los siguientes ofrecimientos que cada parte realiza a la otra:

A.-  La AEE ofrece a FEREDE de manera libre y voluntaria:

     Que participe en el Observatorio Cívico Independiente (OCI) designado un representante en este organismo en calidad de vocal

     Que participe en Areópago Protestante como entidad asociada, con derecho a designar un vocal en la Junta Directiva de este órgano.

B.- La FEREDE ofrece a la AEE de manera libre y voluntaria:

    Que participe en Canal de Vida designado un representante en este organismo.

     Que participe en Red-fe como entidad asociada, con derecho a designar un representante en este proyecto.

     Que participe en la revisión y desarrollo de los libros de ERE designando revisores y consultores en este proyecto.

Estos acuerdos que se firmaron en Barcelona a 20 de enero de 2012 y fueron posteriormente ratificados por las respectivas Juntas, son una expresión del respeto mutuo y de  la comunión fraternal que ambas entidades desean mantener para edificación de las iglesias evangélicas en España y en beneficio del testimonio público de nuestra fe.

 

Daniel Rodríguez Ramos                                                                Amable Morales Díaz

Presidente FEREDE                                                                                 Presidente  AEE

Mariano Blázquez Burgo                                                                  Jaume Llenas Marín      

Secretario Ejecutivo FEREDE                                                                Secretario  General AEE

Profundamente conscientes de las expectativas titánicas y el peligro de nuestro tiempo, en la medida en que las formas de interconexión global alcanzan una velocidad, una magnitud y una amplitud sin precedentes a lo largo de toda la tierra, emitimos y suscribimos esta Carta para hacer frente a un reto global importante, cuya resolución será decisiva para la causa de la civilización y el florecimiento humano. Abordamos los problemas urgentes originados por el desafío de “vivir con nuestras más  profundas  diferencias”  cuando  estas  diferencias  implican  creencias fundamentales, cosmovisiones y formas de vida y cuando se encuentran cada vez más dentro de simples comunidades, naciones y civilizaciones.

Nuestro propósito es establecer una visión de los derechos, las responsabilidades y el respeto que serán el fundamento de una “plaza pública global” civil y cosmopolita y los hábitos del corazón para aquellos que serán “ciudadanos del mundo” al mismo tiempo que patriotas en sus propios países, y así promover la causa de un “mundo bueno” y, por lo tanto, de la civilización global en contra de las fuerzas del caos mundial.

PRMBULO

Considerando que un rasgo fundamental de nuestra vida humana es el característico impulso en busca de sentido y pertenencia;

Considerando que para la mayoría de las personas a lo largo de la mayor parte de la historia,  y todavía  hoy, este  impulso  en  busca  de  sentido  y  pertenencia  ha  sido satisfecho mediante creencias y cosmovisiones fundamentales, ya sean sobrenaturales o laicas, trascendentes o naturalistas;

Considerando que las creencias y las cosmovisiones religiosas y naturalistas han inspirado algunos de los mejores y algunos de los peores comportamientos y actitudes humanos en toda la historia (los peores incluyen ejemplos terribles de prejuicios, odios, conflictos, persecuciones, censuras, represiones, crímenes contra la humanidad y genocidios que manchan las páginas del historial humano);

Considerando que el reto de vivir con nuestras más profundas diferencias ha alcanzado un nuevo nivel de intensidad en la era moderna global, a causa del flujo de personas e ideas, y especialmente por el impacto de los medios de comunicación, los viajes y las migraciones de pueblos, de manera que ahora se dice que “todos son de todas partes” y tanto las diversas creencias como las cosmovisiones están en constante contacto e interdependencia;

Considerando que el mundo presencia dos tendencias opuestas, la revitalización y el crecimiento de la influencia política de las religiones, con el peligro de intentar retener la supremacía de una religión a expensas de las demás, y la expansión de las cosmovisiones naturalistas, con el mismo peligro de excluir todas las religiones de la vida pública y así favorecer una forma exclusiva de cosmovisión no religiosa; la consecuencia es que muchos de los acuerdos tradicionales sobre religión y vida pública muestran signos de tensión y necesitan negociarse de nuevo;

Considerando que muchas tendencias de la era moderna avanzada –tales como las comunicaciones globales, las migraciones, la diversidad multicultural y las revoluciones de la ciencia y la tecnología– indican que los temas éticamente conflictivos llevan camino de incrementarse más que de disminuir y de reclamar claros valores y sabias soluciones  que  trasciendan  los  conflictos  entre  las  religiones  y  cosmovisión  no religiosa;

Considerando que existe una grave conciencia del terrible fantasma de las armas de destrucción masiva en manos de violentos extremistas;

Considerando que hay líderes y personas en el mundo que ya sea en teoría o en la práctica todavía niegan la universalidad y la igualdad de los derechos humanos a todos los seres humanos;

Considerando que la idea de “la plaza pública”, donde los ciudadanos pueden reunirse para deliberar y decidir sobre las cuestiones de la vida pública común, ha sido durante mucho tiempo preciosa y vital para los pueblos que valoran la libertad y desean tener la responsabilidad de decidir sobre sus propias vidas y los asuntos políticos;

Considerando que las comunicaciones globales modernas, y sobre todo Internet, han ampliado la noción de vida pública y creado la posibilidad de una emergente “plaza pública global”;

Considerando que las creencias fundamentales de toda clase tienen un papel primordial y positivo en los diversos movimientos y organizaciones que representan la floreciente sociedad civil en todo el mundo;

Considerando que la dignidad humana, la justicia y el orden son las bases necesarias para las sociedades libres y pacíficas;

Considerando que la historia de las acciones humanas es la historia del conflicto entre el Derecho y la Fuerza y entre la Razón y la Conciencia por una parte y el Poder y el Interés por la otra;

Considerando que la Declaración Universal de los Derechos Humanos se ha convertido en la afirmación más influyente de derechos de la historia humana y, por lo tanto, en el paladín de la razón y la conciencia en la Era de los Derechos y en la larga lucha humana para conseguir la libertad, la justicia y la paz en la tierra;

DECLARACIÓN

Por consiguiente, establecemos las siguientes declaraciones sobre la libertad de conciencia, las fes, el civismo y la paz en la tierra, para complementar y apoyar sin reservas La Declaración Universal de Derechos Humanos (Asamblea de las Naciones Unidas, París, Diciembre 1948), y en particular apoyar el Artículo 18 de La Declaración Universal, que dice: “Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual o colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia”.

La libertad fundamental

Artículo 1: La libertad de pensamiento, de conciencia y de religión, que juntos pueden describirse como la libertad religiosa, es un derecho humano valioso, fundamental e inalienable: el derecho de adoptar, mantener, practicar libremente, compartir o cambiar las propias creencias, sujeto solamente a los dictados de la conciencia e independiente de todo elemento externo, especialmente del control gubernamental. Esta libertad incluye todas las creencias fundamentales y cosmovisiones, sean sobrenaturales o seculares, trascendentes o naturalistas.

Derecho intrínseco desde el nacimiento

Artículo 2: Este derecho de libertad de pensamiento, de conciencia y de religión es inherente a la humanidad y está enraizado en la inviolable dignidad de cada ser humano individual, en particular en calidad de la razón y la conciencia. Como derecho intrínseco desde el nacimiento, la libertad de conciencia es el derecho igual para todos los seres humanos con independencia de su religión, género, raza, clase, lengua, opiniones políticas o de otra clase, o nacionalidad, y sin tener en cuenta cualquier discapacidad física y mental y cualquier privación social, económica o educativa. La libertad de conciencia es el derecho de los creyentes, no de las creencias, y una protección para los seres humanos más que para las ideas. (más…)

 

El Eurogrupo acaba de poner a disposición del FROB (Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria) 100.000 millones de euros. En su rueda de prensa el Sr. Ministro ha citado repetidas veces la palabra “transparencia” y, en efecto, la transparencia debe iluminar el trayecto que nos queda por delante.

Los antecedentes hasta aquí no son prometedores: hasta las vísperas el gobierno había venido insistiendo en que no pediría el rescate, y aún el mismo día en que lo pidió negó valerosamente que hubiese recibido presiones de la UE; quizás para demostrar su congruencia insistió en que no se trata de un rescate, sino de un préstamo, pero lo cierto es que no dejará de tener repercusiones sobre la población general. Mucho menos transparente ha sido la gestión de Bankia, el principal desencadenante de la situación, cuyos dirigentes, entre otras cosas, presentaron unos beneficios de 300 millones, cuando los datos reales revelan unas pérdidas de 23.500 millones.

En medio de esto, el responsable de la subcomisión parlamentaria del FROB es destituído (más confusión: se dice que en realidad había presentado la dimisión antes) por aventurar que el rescate no sería el apocalipsis. Y justamente apocalipsis es lo que necesitamos, apocalipsis en su sentido etimológico: “revelación”, porque es obligación moral y política del gobierno revelar la realidad con transparencia. De nada vale ocultársela a la población, esperando que pase la tormenta, con el pretexto de evitar la alarma, que ese parece el criterio de relación con la ciudadanía de los gobiernos de uno y otro signo. Fue esto lo que justificó la negación de la crisis por el anterior gobierno, sus “brotes verdes” y su afirmación de que el sistema financiero español era modelo para las naciones. Y es esta ocultación la que practican los responsables financieros, como el Sr. Rato, que hace sólo un mes decía que Bankia gozaba de robusta solvencia y liquidez.

TRANSPARENCIA

La transparencia exige explicar por qué hemos llegado hasta aquí, y lo sucedido en Bankia es fundamental en todo este proceso: su agujero supone más de la mitad de los 40.000 millones que hay que inyectar al sistema financiero español. Tenemos, por tanto, que conocer las causas reales que   han   originado   y   desarrollado   el   proceso   de   Bankia,   por   dos   motivos:   para   exigir responsabilidades y para evitar una repetición de lo sucedido, porque en realidad este caso es la repetición de otros agujeros en bancos, cajas, obra pública, etc, aunque este sea un socavón que nos arrastra a todos. Este país no puede acostumbrarse a tomar como inevitable tanto “imprevisto” agujero, que tanta corrupción ha escondido. 

Sin transparencia no hay confianza y la falta de confianza se paga con prima de riesgo; es fácil acusar a los mercados de especular con la deuda española exigiendo rentabilidades poco realistas, pero lo cierto es que su problema era que no se creían las cifras que daba España sobre la situación real de sus  administraciones  y  sus  bancos;  era  una  cuestión  de  décifit,  pero  déficit  sobre  todo  de credibilidad. No hay duda de que la prima de riesgo se reduce generando confianza, y ésta es imposible sin transparencia.

Pero hay otra razón más básica para actuar con transparencia: los gobernantes ejercen su función por delegación y, por tanto, tienen la obligación moral y política de rendir cuentas pormenorizadamente a la ciudadanía, informando con veracidad; no es una opción ni un gesto; es una obligación. En su momento aplaudimos desde la Alianza Evangélica Española la decisión del gobierno de desarrollar una Ley de Transparencia, una ley que aporta un plus de vigor, credibilidad y autoridad moral a la democracia española; no es congruente que se expongan así al público presupuestos, responsabilidades, funciones o  remuneraciones de la  administración pública y  se oculten actuaciones financieras y responsabilidades como las de Bankia, que tendrán profundas repercusiones en los bolsillos de todos nosotros.

ACCOUNTABILITY, CHECKS AND BALANCES

El sistema democrático surge de un sistema de valores y no puede desarrollarse sin ellos; de hecho la democracia ha de estar perfeccionándose y revitalizándose permanentemente retornando a esos valores; en caso contrario, siempre se reactiva el riesgo de la pérdida de democracia y la aparición de tendencias al autoritarismo. Un elemento fundamental del código de valores que sustenta a la democracia es la necesaria rendición de cuentas de quienes ejercen el poder ante los gobernados; en Europa y EEUU este criterio se desarrolló a partir de la cosmovisión protestante, que tan realistamente comprende que el ser humano tiende hacia el mal y, por tanto, tiende naturalmente al abuso de poder y a la corrupción; contra este riesgo, las sociedades protestantes desarrollaron el concepto de los checks and balances –el equilibrio y mutua vigilancia de todas las instancias de poder– y la accountability, la rendición de cuentas frecuente y pormenorizada de los gobernantes ante los gobernados. Sin rendición de cuentas la democracia se debilita y la autoridad moral del gobernante se convierte en puro poder político.

Y esto mismo se aplica a toda instancia de poder: las instancias financieras, cuando sus actuaciones afectan tan seriamente a la economía de todos, y específicamente cuando están intervenidas por el estado, como Bankia, deben rendir cuentas no sólo ante sus accionistas, sino ante los órganos de representación democrática. Las comparecencias de estos responsables ante comisiones del parlamento  son,  así,  mucho  más  natural  y  frecuentemente aceptadas  en  países  con  tradición protestante de accountability; a nadie se le ocurre aducir razones de supuesta alarma porque rendir cuentas refuerza a quien lo hace bien y descubre a quien tiene algo que ocultar. En este momento de crisis nuestro sistema democrático debe salir reforzado recurriendo a los fundamentos éticos de la democracia; de Europa no sólo debemos traer los dineros del rescate, sino también los mejores hábitos de los países con mayor tradición democrática, los de cultura protestante; en el caso actual debemos importar el hábito de la pormenorizada y frecuente rendición de cuentas.

La transparencia define la profundidad democrática de una sociedad y hay mecanismos para implementarla: uno es la garantía del imperio de la ley, y en este sentido aplaudimos la iniciativa del fiscal general –algo lenta– de investigar posibles delitos en la conformación y salida a bolsa de Bankia. Ahora  bien,  hay  actuaciones  que  pueden  ser  jurídicamente no  punibles, pero  moral  y políticamente inaceptables y  no  pueden quedar impunes; no  hay que salirse del  propio poder judicial: las liberalidades en los gastos del Sr. Dívar, presidente del CGPJ, pueden ser acordes con la legislación vigente, pero éticamente inaceptables.

RESPONSABILIDADES POLÍTICAS Y REPERCUSIÓN SOCIAL

En la gestión de Bankia hay que dirimir responsabilidades políticas y para eso está el parlamento. En   este   sentido,   no   puede   el   gobierno   español   prometer   transparencia   y   rechazar   la comparecencia de responsables del banco ante la subcomisión del FROB, que además se reunirá a puerta cerrada. Las razones aducidas de no crear alarma en los mercados han quedado ya liquidadas tras el rescate. ¿Qué razones creíbles hay ahora para negar luz y taquígrafos en el caso Bankia? Necesitamos ya que sean revelados los quiénes, cómo, por qué, para qué, cuánto, cuándo… Será bueno para tranquilizar y recuperar credibilidad ante los mercados, el Eurogrupo, el FMI, pero sobre todo ante la ciudadanía, que necesita saber. Es un deber ético y democrático del gobierno y del parlamento.

La población necesita además saber cómo le repercutirá el rescate. Seguramente es cierto que se ha negociado bien el préstamo europeo, con un interés muy bueno (3% frente al 6% que pagamos por la emisión de deuda), que se han limitado eficazmente los efectos sobre nuestra fiscalidad y nuestra macroeconomía, pero ese discurso tiene que ser creíble y para eso hay que revelar sin subterfugios las definitivas consecuencias que nos traerá: ¿afecta o no el rescate a la deuda del estado? ¿afecta o no al déficit? Parece que sí, porque el estado no dejará de ser el avalista del préstamo y porque los intereses pueden agravar el déficit público y esto afectará inevitablemente a los presupuestos.

Finalmente, ¿qué eficacia tiene el préstamo europeo sobre las familias y las empresas? Ya estamos muy suspicaces de tanto comprobar que la mala gestión de algunos bancarios la hemos pagado todos, convirtiendo deuda privada en pública; ya nos gustaría que la deuda hipotecaria de muchas familias desahuciadas se aliviase con una llegada al rescate como la del estado con Bankia   –hay antecedentes:  lo hizo el gobierno Bush con las familias endeudadas; en contraste, el 80% de las familias desahuciadas en Madrid lo han sido por Bankia–. Necesitamos tener la seguridad de que este préstamo no se consume equilibrando las cuentas de los bancos, sino se abre el flujo de préstamos para familias y empresas.

Necesitamos reajustar los objetivos, que el rescate de los bancos no se quede en los bancos, que los medios no se conviertan en fines. En diciembre, en un momento en el que todos insistían en las medidas de control presupuestario, la Alianza propuso que se considerasen también medidas de crecimiento y generación de empleo1. Análogamente, también ahora reclamamos que no sólo nos aseguremos de que se cumplan los criterios del Eurogrupo y el FMI para recibir el préstamo, sino que los bancos suelten lo que han recibido y abran el crédito a empresas y familias; este debe ser el objetivo final y prioritario. El Sr. de Guindos así lo ha prometido. Le creeremos si nos asegura un flujo constante de información transparente; su partido tiene una oportunidad inmejorable con la comisión investigadora de Bankia.

Equipo de Autorización

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